El modo en que insinúas el exterior sirviéndote de la enorme fuerza de este interior, es verdaderamente asombrosa. La mirada se queda, en una primera vista, con esos detalles de ruinas y olvidos, pero por las ventanas entra un aire nuevo que el espectador desea respirar mientras admira ese paisaje semi oculto.
El modo en que insinúas el exterior sirviéndote de la enorme fuerza de este interior, es verdaderamente asombrosa. La mirada se queda, en una primera vista, con esos detalles de ruinas y olvidos, pero por las ventanas entra un aire nuevo que el espectador desea respirar mientras admira ese paisaje semi oculto.
ResponderEliminar